Qué gran acierto el que Murray haya contado con Lendl para su consolidación de campeón en los Gran Slams, empezaron el año pasado y las mejoras aparte de técnicas como una mayor potencia en su derecha y jugar algo mas dentro de la pista de lo habitual en el británico han sido el aspecto mental y disciplina en los entrenamientos.

Aunque es cierto que continua haciendo gestos y quejándose todavía en exceso, en los  5 torneos realmente importantes no suele perder la concentración tanto como antes, los títulos de Us Open 2012 y Wimbledon 2013 le han dado una confianza interior que antes era intermitente. Hay que recordar que en estos dos Majors en la final ha vencido a Novak Djokovic en su plenitud tenística.

Es de sobra conocido que el mítico Ivan “el terrible “Lendl tiene un sentido de la profesionalidad muy alto, con horarios de entrenamiento que hay que cumplir e intensidad alta. Parece que los resultados que antes no lograba Murray, que era ganar Slams, ahora sí está sucediendo de forma regular estos dos años.

En mi opinión todavía tiene que mejorar un flojo segundo saque, necesita darle mayor efecto, para que cuando bote la bola incomode a los rivales, además de ganar un poco de pista en los peloteos y quitarse sus famosos gestos de queja a veces demasiado permanentes.

Murray respeta a Lendl una barbaridad, sabe que el mítico campeón checo no necesita aguantar ningún tipo de tonterías porque está en el Olimpo del mundo y esto el británico ha empezado a entenderlo. Ahora es un estable campeón de Grand Slams y sólido número 2 mundial, ¿el próximo paso? Quizá lograr el número 1 mundial, con Lendl lo tiene más cerca de lo que el mismo Murray piensa.

ANTONIO DOMÍNGUEZ
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