Han sido dos semifinales muy distintas en cuanto a intensidad y ritmo de juego, por un lado Djokovic ganó en 5 sets con 4 horas 45 minutos a Del Potro, mientras que Murray ganó en 4 sets a Janowicz.

La semifinal entre Djokovic y Del Potro fue de una gran belleza con un ritmo e intensidad muy alto, pero el serbio nunca debió jugar 5 sets, tuvo 2 bolas de partido en el tie break del cuarto set y ahí perdonó a Del Potro que con su derecha de martillo y el apoyo del público aguantó para llegar al quinto y definitivo set.

Djokovic está perdiendo ese instinto de ganar antes los partidos o confía demasiado en su físico y golpes para dejarse prolongar partidos, aparte de los problemas que he dicho varias veces que tiene para definir correctamente los smash.

Del Potro le hizo muy bien la táctica de jugarle derecha contra derecha y reveses cruzados continuos, sabe que Djokovic se ‘pica’ en esos intercambios y olvida que su gran tenis es alternar continuamente las direcciones y hacer sus grandes dejadas para romper el ritmo, últimamente se le está olvidando a Djokovic esas cosas, como también está dejando de definir o alargar los partidos más de la cuenta ante rivales del top 15. El desgaste de la semifinal puede ser un obstáculo para la final.

Completamente distinto el otro partido de semifinal, partido de puntos cortos y menos ritmo, algo lógico cuando está Janowicz al saque. Como Murray ha tomado la decisión de esperar un poco los fallos en el resto, el polaco vuelve a hacer bastantes dejadas como hizo en Paris Bercy 2012 donde se hizo conocido ante el gran público.

El primer set fue de Janowicz porque jugó muchas dejadas y estaba muy fresco mentalmente, en cuanto Murray comenzó a jugarle al revés y entró algo dentro de la pista, el partido se igualó de forma clara y Janowicz comenzó a gesticular en exceso y a ver fantasmas donde no los hay.

Para mí la clave de este partido estuvo en el tercer set, con set iguales, Janowicz ganaba 4/1 en el tercero con Murray bastante desanimado, pero unos errores no forzados, una bola que toca la cinta y llega Murray para ganarla animan al británico para volver a jugar profundo y sentir el apoyo de todo el público. Ese set perdido por Janowicz lo dejó mentalmente desgastado y eso que logró parar el partido para tener la opción de jugar el 4º set con el techo con la excusa de que no veía bien la bola, para mí no tiene razón el polaco y dice mucho de la deportividad inglesa, eso jabría sido impensable en Roland Garros o Us Open. Muchísima deportividad para los inventores del tenis.

Pero se pudo comprobar pronto en el cuarto set que Janowicz estaba más pendiente de enfadarse que de realmente remontar 2 sets. Murray sacó toda su experiencia y calma para mantener el marcador igualado y no hacer muchos errores. Ahora Janowicz fallaba hasta derechas sencillas, la semifinal se le estaba haciendo grande según pasaba el tiempo, Murray se dio cuenta de ese detalle y aprovechó la ocasión para terminar el partido cuanto antes y no hacer como su rival en la final Djokovic sumergido a jugar 5 sets. Murray ganó en 4 sets y estuvo bastante menos tiempo en la pista, eso en un Grand Slam es auténtico oro.

ANTONIO DOMÍNGUEZ
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